El mantenimiento debe proteger simultáneamente la experiencia del huésped, la continuidad operativa y el valor del activo.

El mantenimiento debe orientarse a la prevención, anticipándose a las averías y al deterioro de las instalaciones, cuando las instalaciones están al día obviamente. Revisamos equipos, incidencias, costes y necesidades de cada área para establecer prioridades y planificar tanto el mantenimiento preventivo como el correctivo, incluyendo habitaciones, zonas comunes, piscinas e instalaciones técnicas.

El equipo de mantenimiento también tiene un papel fundamental en el cumplimiento de la normativa vigente, realizando y registrando los autocontroles correspondientes, especialmente en materia de legionela, agua potable, piscinas y otras instalaciones sujetas a control. Cuando es necesaria la intervención de empresas especializadas, se coordina y supervisa su trabajo.

Una gestión adecuada permite reducir incidencias, controlar los consumos y los costes, prolongar la vida útil de las instalaciones y planificar las inversiones necesarias. El objetivo es conservar el activo en buenas condiciones y evitar que un deterioro que podría haberse previsto termine afectando al servicio o convirtiéndose en una inversión mucho mayor.

MANTENIMIENTO