Los establecimientos independientes tienen una oportunidad que puede convertirse en una ventaja competitiva; la capacidad de tomar decisiones con mayor velocidad y adaptar el negocio a su mercado sin las limitaciones propias de estructuras corporativas de gran tamaño.

La independencia puede ser una ventaja, pero también una debilidad cuando no está acompañada de una estructura profesional de gestión. Muchos establecimientos cuentan con un buen producto, una ubicación atractiva o una trayectoria consolidada y, sin embargo, mantienen oportunidades de mejora en aspectos como el pricing, la distribución, la comercialización, los costes, los procesos, la productividad o el desarrollo de nuevos ingresos.

Nuestro modelo nace precisamente para cubrir ese espacio. No se trata de trasladar al establecimiento independiente una estructura corporativa que no necesita, sino de construir la organización adecuada para cada caso. En función de las necesidades del proyecto, la dirección puede apoyarse en especialistas en revenue, marketing, comercialización, operaciones, finanzas, personas, tecnología o producto, incorporando únicamente aquellos recursos que aporten valor.

De esta manera, un establecimiento independiente puede acceder a una gestión profesional sin asumir una estructura fija que no esté justificada por su dimensión o por su cuenta de explotación.

El trabajo parte de cuatro objetivos fundamentales: profesionalizar la explotación mediante sistemas, procesos, indicadores y responsabilidades claras; mejorar el rendimiento económico identificando las principales palancas de ingresos, margen y eficiencia; aumentar la competitividad revisando el producto, el posicionamiento, los canales y la experiencia; y, finalmente, incrementar el valor del activo, tomando las decisiones de explotación e inversión con una visión de largo plazo.

Cada establecimiento requiere una forma distinta de gestión. Un camping no se gestiona como un hotel, ni un glamping como un establecimiento convencional, del mismo modo que un negocio independiente no necesita reproducir la estructura de una gran cadena. Lo que sí debe mantenerse en todos los casos es una misma forma de trabajar: conocer el negocio, tomar decisiones, ejecutarlas, medir sus resultados y mejorar continuamente.

GESTIÓN DE HOTELES INDEPENDIENTES